sábado, 28 de marzo de 2009

Mi Cuento

La Duda

Un día cualquiera me dirigía hacia el metro, iba atrasado hacia la universidad, llevaba muchos libros en mi maletín, por lo que preferí ir a uno de los últimos vagones. Lo raro que en el metro no había tanta gente. Diviso un asiento vacío y me siento a leer, cuando entra una señora, por no decir; vieja, me mira muy feo, casi con odio y pienso; ¿qué le he hecho?, parece que le molesta que estudie para la prueba. El vagón avanza dos estaciones y la señora me sigue mirando, le dice a la señora del lado; esta juventud que ya no respeta como antes. Sin pensarlo, me puse de pie y la señora se sentó con una risa malvada y satisfecha por haber cumplido su objetivo.

Estamos llegando a la estación Pajaritos, cuando levanto la vista y veo que entra un sujeto que me llama la atención, desde mi posición no lo veo muy bien, prefiero acercarme, lo veo más de cerca y lo noto un tanto nervioso.


Hoy como siempre a la oficina, voy camino al metro, estoy un poco nervioso porque hoy se inicia un nuevo proyecto, el jefe esta de vacaciones y tenemos que organizar todo para la entrega de este nuevo proyecto, claro y el jefe descansando, no hallo la hora de ser mi propio jefe. Me subo en la estación Pajaritos, como ya es costumbre para mi, me dirijo atrás del vagón, extrañamente el metro esta casi vacío. Pero me doy cuenta que un sujeto se acerca.

Lo quedo mirando, cuando, él cruza una mirada conmigo, miro para cualquier parte intentando disimular. Sentí tanta vergüenza, pero a la vez me invadió una felicidad extraña.


Noto que un sujeto me observa, lo miro, él se da cuenta y se hace el tonto.

No le doy mayor importancia


Lo miro mejor y noto rasgos familiares casi conocidos, tenia la sensación de haberlo visto antes en alguna parte.


Este tipo tan extraño me observa de pies a cabeza, lo miro de reojo, y me rasco la oreja por el nerviosismo de esta situación.


Cada vez que lo veo me parece mas familiar, noto que él me observa con extrañeza, reconozco gestos conocidos.


Este tipo es raro me mira como si me fuera a asaltar, debo asumir que sentí miedo, lo miro de frente de nuevo y me percato que está viendo si tengo reloj.


Veo si tiene reloj, al ver que puedo abrir un canal de comunicación por medio del reloj, le pregunto la hora y él me contesta amigablemente.

Este sujeto me pregunta la hora, le contesto con una sonrisa para que no note mi temor, creo, que me pidió la hora para ver mejor mi reloj.

Vamos llegando a la estación Baquedano, se abren las puertas y la gente quiere salir, me empiezan a empujar, creo que estaba a tres o cuatro personas de distancia de él, cuando él me pregunta el nombre, le contesto, pero suena el timbre de cierre de puertas, más la locutora diciendo”; señores pasajeros Estación Baquedano lugar de combinación con línea Cinco”.

Lamentablemente cuando por fin me atreví a preguntarle su nombre, para ver si lo asociaba con algo, él me contesta, pero no alcancé a escuchar porque justo suena el timbre de cierre de puertas, me votaron lo libros; en ese momento se cruzó un señor que dice; ¿le ayudo? nos ponemos a conversar, trato de decirle que no puedo hablar con él y no se calla.

Este señor se va indignado, pero no me importa, me sentí mal solo algunos segundos

Veo al sujeto recogiendo unos libros y conversando con un señor, noto que trata de mirarme, le trato de gritar pero se cierran las puertas.

Este sujeto que tanto he observado, balbuceó algo que no pude descifrar, Me quede con la duda si el era mi Padre……

Estamos llegando a la estación Pajaritos, cuando levanto la vista y veo que entra un sujeto que me llama la atención……



Cuento ganador de Mención especial en el 5º interescolar de cuentos UNAB (2008)

A
gradecimientos a Josue Ábrigo quien me ayudó a escribir y a unir este cuento.

Un abrazo profe.


Pd: No podía comenzar este blog sin incluir a mi querido primer cuento.





Lee y conduce , No leas y seras conducido.

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